“El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.”
— Romanos 13:10
Reflexión
Pablo resume toda la ley en una sola palabra: amor.
No se trata de un amor superficial o solamente emocional, sino de un amor activo que decide no dañar, no aprovecharse y no herir. Amar, según la Biblia, es vivir teniendo presente constantemente el bien del otro.
Muchas veces pensamos que agradar a Dios consiste únicamente en cumplir normas. Sin embargo, Dios nos recuerda que cuando amamos como Cristo amó, estamos viviendo exactamente lo que Él espera de nosotros.
El amor verdadero no busca excusas para herir ni justificaciones para el egoísmo. Por el contrario, nos lleva a preguntarnos:
¿Esto edifica?
¿Esto honra a Dios?
¿Esto bendice a mi prójimo?
Jesús mismo vivió esta verdad. Él no solo enseñó la ley: la cumplió amando.
Tocó al rechazado.
Perdonó al culpable.
Sirvió al débil.
Cuando amamos de esta manera, reflejamos el corazón de Dios.
Aplicación para hoy
- Examina tus palabras y actitudes: ¿construyen o hieren?
- Decide responder con amor, aun cuando no sea fácil.
- Recuerda que amar no siempre es sentir; muchas veces es obedecer a Dios mediante acciones concretas.
Oración
Señor, enséñame a amar como Tú amas.
Quita de mi corazón todo orgullo, dureza o indiferencia. Que mis palabras, decisiones y acciones reflejen Tu amor, y que al amar a los demás yo esté cumpliendo Tu voluntad.
Amén.
Verdad para recordar
Cuando amo, camino en obediencia.
Cuando amo, honro a Dios.
Con amor en Cristo.
También puedes verlo acá: https://youtu.be/GEm8gEwXaE0
