“Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.”
— Mateo 6:34
Reflexión
Muchas veces el corazón se llena de preocupaciones: la familia, los hijos, el hogar, el futuro, las decisiones y tantas otras responsabilidades.
Sin darnos cuenta, el afán puede robarnos la paz.
Sin embargo, hoy Jesús nos recuerda con amor:
“No te afanes.”
Él conoce cada carga que llevas, cada lágrima y cada pensamiento que te inquieta.
Aun así, te invita a descansar.
No porque los problemas no existan, sino porque Él es mayor que todos ellos.
Dios no nos diseñó para vivir angustiados, sino para aprender a confiar en Él.
Dios ya está en tu mañana
Una de las verdades más hermosas de este pasaje es que no necesitamos resolver hoy todo lo que ocurrirá mañana.
Dios ya está allí.
Él conoce lo que viene, prepara el camino y puede sostenerte antes de que llegues a ese momento.
Por eso, no necesitas tener todo bajo control.
Tampoco tienes que resolver el mañana hoy.
Solo necesitas caminar un día a la vez, confiando en Aquel que cuida de ti.
Aplicación personal
Hoy puedes responder a esta palabra de una manera sencilla:
- Suelta en oración aquello que te preocupa del futuro.
- Agradece a Dios por lo que tienes hoy.
- Vive este día con fe, paso a paso.
- Recuerda que Dios conoce lo que necesitas antes de que tú lo veas.
Pregúntate:
¿Qué preocupación del mañana está robando mi paz hoy?
Entrégasela al Señor.
Después, vuelve tu atención a lo que Dios te permite vivir en este día.
Oración
Padre bueno, hoy dejo a Tus pies mis preocupaciones.
Tú conoces mi corazón y todo lo que me inquieta.
Enséñame a descansar en Ti y a vivir un día a la vez.
Lléname de Tu paz, renueva mis fuerzas y ayúdame a confiar en que Tú ya estás cuidando de mi mañana.
En el nombre de Jesús.
Amén.
Para recordar
No viviré angustiado por el mañana, porque Dios ya está allí.
Con amor en Cristo.
También puedes verlo acá: https://youtu.be/yQFeR83OOXg
